Burning Man, de cultura a moda

Burning Man festival

Corría el año 1986, el cual, por cierto, la ONU designó como el “Año Internacional de la Paz”. Un grupo de californianos con ideas libertarias, muy cercanas al movimiento hippie, deciden juntarse para celebrar que había llegado el solsticio del verano boreal. Ese fue el inicio der Burning Man. 

Quemaron una figura de madera de un hombre de más de dos metros de altura en una playa de San Francisco, en la conocida Bay Area. 34 años después más de 70.000 personas se reúnen en un desierto de Nevada para vivir un fin de semana de lo más variopinto.

La cita se celebra siempre, excepto este año de pandemia que han tenido que cancelarlo, entre el último domingo de agosto y el primer lunes de septiembre. Tras 4 años siendo realizado en la playa de San Francisco y viendo que la popularidad no paraba de crecer, decidieron trasladar el festival al desierto de Black Rock City en Nevada.

¿Qué hace especial a este festival?

Este festival, que nació, como comentaba antes, con ideas muy cercanas al movimiento hippie, se define como: una `metrópoli temporal´ dedicada al arte, la autosuficiencia y la libertad de expresión.

La clave que hace que este festival haya conseguido tanta fama es que las personas que asisten, suelen tener una relación muy estrecha con la creatividad y así lo muestran con sus construcciones. En este festival, hay desde casas de 2 metros hasta Animatronics. No hay límite para la creatividad y las personas sacan sus mejores ideas, las cuales en muchas ocasiones dedican un año completo a realizarlas, y las exhiben en este paraje arenoso.

Para que podáis ver a qué me refiero, os pongo por aquí algunas fotos: 

festival burning man
Sacada de Google Imágenes
festival burning man
Sacada de Google Imágenes
festival burning man
Sacada de Google Imágenes

Sé que ahora mismo estáis como locos buscando información sobre él si no habíais escuchado hablar. Lo entiendo, a mí me pasó igual.

Burning Man es mucho más que un festival. Según sus fundadores: es un proyecto creado con la misión de guiar, nutrir y proteger la comunidad de personas que ha sido creada por su cultura. Su objetivo final es el de conectar a cada individuo, sea cual sea su procedencia, con sus poderes creativos. Leyendo esto, nos hace plantearnos muchas cosas acerca de los límites de la creatividad y la forma en que ciertos ámbitos nos la apaga.

¿Quién está detrás de Burning Man?

Todo lo que he explicado es precioso pero, ¿quién lo organiza?, ¿alguien gana dinero con esto?, ¿quizás alguna promotora de eventos?

Pues forma todo parte del Burning Man Project, una asociación sin ánimo de lucro que es la que se encarga que esta comunidad siga hacia delante y se puedan conseguir la financiación adecuada para seguir realizando este encuentro.

Esta asociación está formada por 6 fundadores, incluyendo a Larry Harvey, que fue quien con sus amigos, realizaron el primer festival en la playa de San Francisco, así como algunos miembros de la junta principal y los miles de voluntarios que han ayudado a que este festival siga adelante.

Pero, como decía antes, esto es un proyecto, no se queda solamente en el festival. Aunque este sea su mayor exponente, Burning Man Project realiza otras acciones relacionadas con la sostenibilidad, las artes y la cultura y de ahí que muchas personas más sean las que formen el equipo completo.

¿Qué problema tiene ahora Burning Man?

Pasa lo mismo que con algunas de las cosas que hemos comentado en este blog, como el post sobre los Himbas; se ha hecho muy famoso y poco a poco, la cultura y el movimiento con el que comenzó este festival, han ido dando paso a una cultura mainstream, mucho más cercana a festivales como Coachella.

Hay que tener en cuenta que las entradas suelen costar alrededor de 400$ y se agotan en segundos. Pero, en los últimos años, tal como vemos en un artículo de Vogue: “se ha visto invadido por los grandes popes de la industria tecnológica, con Mark Zuckerberg o Jeff Bezos de Amazon bien a gusto en sus campamentos de lujo y sus caravanas altamente equipadas.”

Este tipo de acciones y la presencia de figuras como Paris Hilton o Heidi Klum, con sus despampanantes vestimentas, han propiciado que este festival se haya convertido en una escaparate de figuras que quieren atención a toda costa y que por 400$, que no significa nada para ellos, pueden acaparar un par de portadas y fotografías.

Como siempre decimos, te invitamos a probarlo. Aún quedan resquicios de esta comunidad inicial centrada en el compartir y alejada por una semana de su rutina diaria, ya que no se permite el dinero en Burning Man y no hay cobertura. Si vas, ¡haz fotos a todo y las añadimos a este post!

Dicho esto, seguiremos muy de cerca las nuevas ediciones y os compartiremos si se crea alguna acción guay desde la asociación. Hasta entonces y como dicen en su blog, pase lo que pase:

“We will always burn the man”

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